Carme Moreno, Cardona (Barcelona)

Soy enfermera, mamá de Adrià y Queralt y pareja de El Volador, un corredor que vuela y con el que comparto vida y afición por el running.

Empecé a correr a los 33 años y a los 4 meses de tener a mi hija. Me quedé con un sobrepeso inusual en mí, pero sobretodo me encontraba cansada al realizar cualquier esfuerzo físico y no me gustaba como me sentía. Así que empecé caminando, después alternando algunos minutos corriendo y así cada vez añadiendo un poquito más hasta que en mis salidas ya no caminaba, sino que corría todo el rato.

En unos meses me apunté a carreras y cada vez quise más porque me resultaba un gran estímulo correr. Por Asfalto o montaña, me da igual. Y aunque me defino como asfaltera porque me encanta la dureza del asfalto, en realidad lo que me encanta es correr, donde sea.
Y así he llegado a 9 maratones de asfalto, una de montaña y un montón de 10km, medias maratones y trails de diferentes distancias. Sin duda la maratón es mi preferida porque cada una de ellas es un aprendizaje personal.

No se trata de acumular carreras si no de vivir las experiencias que ellas me dan.

Correr me ha cambiado la vida en muchos aspectos. Hace que me sienta más fuerte a todos los niveles, me da libertad, me da más seguridad en mí misma, me genera esfuerzo para conseguir objetivos, me inspira en mi superación personal y me aporta sensaciones contradictorias, pero todas maravillosas. Y eso se traslada a mi vida privada y personal. Correr y sonreír van unidos para mí.

Contentísima de poder formar parte de este grupo de compañeros de kilómetros

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