42° Maratoia Donostia/San Sebastian

by @psicorun_project

El pasado domingo se celebró la 42° edición de la maratón donostiarra. Uno de los temores de este año era la climatología: El día previo, la lluvia y un fuerte viento hacían temer el peor de los escenarios. Pero minutos antes de empezar la prueba, el temporal dio un respiro, teniendo como resultado un día húmedo pero sin viento, y una temperatura muy óptima para correr.

Sin duda, Donostia es una de las ciudades más bonitas y señoriales tanto de Euskadi como de toda Europa, aspecto que se traslada también a su maratón, ya que la carrera atraviesa muchos de sus emplazamientos emblemáticos. Se trata de un recorrido bastante llano, y por tanto ideal para todos aquellos atletas que buscan cumplir un objetivo de tiempo o batir su propia marca.

No obstante, tiene un aspecto no tan positivo, y es que se trata de dar dos vueltas a un recorrido de prácticamente 21km. Esto puede resultar positivo para muchos corredores, por poder diferenciar bien las dos partes de la carrera, y por tanto regular ritmos, pulsaciones y sensaciones. No obstante, a nivel psicológico, si la maratón se te empieza a hacer «cuesta arriba» puede ser muy duro volver al mismo circuito otra vez: Hay que tener más recursos cognitivos para afrontar con la motivación y concentración adecuada una carrera de larga distancia con dos vueltas. A ello se suma que el muro del maratón coincide con una amplia recta de ida y vuelta. .

Aún así, se trata de una prueba muy recomendable: Es una carrera sin tantas aglomeraciones, ni con la masificación que acusan otras capitales (y además mucho más económica y accesible); los servicios ofrecidos, la zona Ongi Etorri (feria del corredor) y la bolsa del corredor nos dejaron altamente satisfechos; el ambiente de la meta es sencillamente espectacular; es ideal para que los acompañantes vean a sus familiares o amigos en diversas ocasiones sin grandes desplazamientos; y finalmente porque (como siempre) el público vasco se vuelca con el deporte. .

Por tanto, se trata de una maratón con muchas posibilidades de futuro, en la que se puede correr muy rápido y muy bien, disfrutando de un fin de semana entre pintxos, dorsales, txacolí, paraguas y zapas de correr.

Eskerrik Asko!